- La prueba más clara de sabiduría es una alegría continua.
- ¡Todas las demás mujeres eran fotocopias! Acabo de conocer la original.
- El que compra lo superfluo, pronto tendrá que vender lo necesario.
- Del dicho al hecho hay mucho trecho.
- Si el mar fuera vino yo seria navegante.
- Quien puede decir cuanto ama, pequeño amor siente.
- Si el mar fuera vino yo seria navegante.
- Sólo hay nada para aquellos que nada saben producir.
- Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.
- Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.
- Como quisiera ser Papanoel para entra tu dormitorio y darte una noche buena.
- La gente odia a quien le hacen sentir su propia inferioridad.
- No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.
- Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
- Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo.