- Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
- Eres como el sol de invierno, que sales tarde y calientas poco.
- Para ser dichosa basta con tener buena salud y mala memoria.
- No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.
- ¡Con ese culo te invito a cagar a mi casa!.
- Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.
- Uno se busca en la felicidad y se encuentra en el sufrimiento.
- Odiar es un despilfarro de corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
- Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
- La censura perdona a los cuervos y se ensaña con las palomas.
- La vanidad es el amor propio al descubierto.
- El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males.
- Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
- Hay dos maneras de conseguir la felicidad: una, hacerse el idiota; otra serlo.
- No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.