- No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
- Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
- El rico no gozaría nada si le faltase la envídia de los demás.
- El que ríe de último no entendió el chiste.
- Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece.
- Nuevos amigos, nuevos dolores.
- El hombre ama poco y a menudo, la mujer mucho y raramente.
- Te he dicho cien mil millones de veces que no exageres.
- La ignorancia de muchos le da poder a pocos.
- Sin la facultad de la ilusión, el goce artístico es imposible.
- La desdicha es el vínculo más estrecho de los corazones.
- Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás.
- A menudo necesitaba toda una mañana de trabajo intenso para escribir un párrafo.
- Odio es la colera de los débiles.
- Hay dos maneras de conseguir la felicidad: una, hacerse el idiota; otra serlo.